Sauriolandia
Este conto foi escrito por Moumna, Cristina, Xián, Rosana e Ara.
Saltabosques y Cornelio, en lo alto de una colina, disfrutaban del bello paisaje que desde allí se divisaba.
El primero era el hermamano menor de una camada de conejos blancos como la nieve que vivian en este bosque desde hace siglos. El segundo pesumía de su preciosa cornamenta pues era un ciervo alegre, rápido y satarín.
-Eso que ahí ves, querido Cornelio, se llama Sauriolandia, una población en la que hace muchos años hubo un zoológico lleno de personajes indeseables, entre los que estaba el pirómano Mandafuego.
-¿Lo conociste, Saltabosques?
-Yo, si. De pequeños éramos amigos, luego me separé de él porque seguía caminos equivocados. Disfrutaba viendo arder las cosas: árboles, viviendas, alimentos...
-¿Recuerdas el juicio en el que el juez Melenas lo condenó al destierro?-interroga Cornelio.
-Rabudo, el prepotente zorro, creyó que podía salvar a Mandafuego,pero la sabia fiscal, Palmira, ayudada por sus hermanos araos, supo demostrar al juez las fechorías del acusado.
-El águila Rauda también colaboró lo suyo, Cornelio.
-Es verdad, Saltabosques. Aún la estoy viendo volar alrededor del cuello de Entrenubes. Recordás que esta policía fue la encargada de conducir a Mandafuego hasta la fria Narnia. Nunca ví una jirafa tan responsable.
-Cuando veo arder nuestros bosques no dejo de pensar en el despreciable Mandafuego.
-¡Menudo equipo, luchando contra el fuego!-Concluye Cornelio.

Chúzao
del.icio.us